La semana pasada, Montzilla caminaba por la cocina cuando vió un Gerber, que habíamos comprado por el recipiente, ya saben, para un trabajo escolar. Inmediatamente preguntó:
“¿Para quién es eso? Eso es para bebés, yo soy una niña grande.”
Solamente le faltó que me dijera, donde escondes a mi hermanito… afortunadamente, no viene en camino.



