El pasado miércoles fuimos de compras y para variar se nos olvidó una medicina, así que se me hizo fácil solicitarla al servicio a domicilio de Farmacias del Ahorro. Unas cuantas horas después (vivo lejos de cualquier establecimiento, así que no me quejo), llegó la medicina, la pagué y cual va a ser mi sorpresa al revisar el recibo que automáticamente incluía la donación de un peso al programa un Kilo de Ayuda.
Ahora, claro que no es malo ayudar, de vez en cuando, hago alguna donación pequeña y siempre participo en el redondeo, a pesar de estar al tanto de los posibles fraudes fiscales que puedan ocurrir con ese dinero, pero me gusta hacerlo con conocimiento de causa. Desafortunadamente, esa donación forzosa (pequeña, si, pero forzosa) fue el negrito en el arroz del, por otra parte, excelente servicio a domicilio de Farmacias del Ahorro.
Si quieren donar, háganlo. Pero si piden envíos a domicilio a Farmacias del Ahorro, exijan estar al tanto de sus donaciones.
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