Una Introducción: Parte I.
Por George Lucas
Durante mil años, la Vieja República prosperó y creció bajo el sabio reinado del Senado y la protección de los Caballeros Jedi. Pero como suele suceder cuando la riqueza y el poder crecen más allá de las proporciones razonables, surgió la maldad engendrada por la avaricia. Los órganos masivos de comercio expandieron su poder, el Senado se corrompió, y un político ambicioso llamado Palpatine fue electo Canciller Supremo. Aún más inquietante, los Señores Oscuros de los Sith han reaparecido, después de mil años de permanecer ausentes.
En el medio de este conflicto, un movimiento separatista ha sido formado bajo el liderazgo del carismático Conde Dooku, un antiguo Jedi. Al prometer una alternativa a la corrupción y la avaricia que corrompe a la República por dentro, Dooku fue capaz de persuadir a miles de sistemas estelares de separarse de la República. Sin que la mayoría de sus seguidores lo supiera, Dooku era también un Señor Oscuro de los Sith, coludido con su maestro, Darth Sidious, quien, a través de los años, había logrado conformar una malvada alianza con las grandes fuerzas del comercio y sus ejércitos privados.
El momento álgido llegó cuando el Conde Dooku atrajo a los Jedi a una trampa en el desolado planeta de Geonosis. Habiendo descubierto recientemente la existencia de un ejército de clones que había sido comisionado en secreto por la República hacía diez años, los Jedi estuvieron bien preparados para confrontar a los separatistas en Geonosis, pero su victoria en aquella acalorada batalla fue pírrica. Simplemente sería la primera escaramuza en una batalla que se regaría como el fuego a través de la galaxia y sepultaría a miles de sistemas estelares en las legendarias Guerras Clónicas..
Traducido por Kerk Korpil del Homing Beacon #224.
Lee la segunda parte del artículo.
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